Qué es el Judaísmo Liberal?
Fragmento del ensayo "Pensando un Judaísmo Liberal y Liberador para América Latina"
Dice el rabino Rubén Nisembaum,
egresado del Seminario Rabínico Latinoamericano:
"Judaísmo reformista significa ser libre, ser profundamente
responsables por nuestras acciones y autónomos. Autónomos significa no
vivir comandados por los demás sino ser nosotros mismos. No vivir bajo ningún
dogma sino vivir el judaísmo a nuestra manera. El judaísmo reformista
no necesita el reconocimiento externo, sólo necesita el reconocimiento
propio"[1].
En general, el Judaísmo Liberal se fundamenta en cuatro grandes principios:
a. Libertad con
responsabilidad.
b. Defensa
radical y abierta a los Derechos Humanos.
c. Paz con
justicia social.
d. Fraternidad en
la diversidad.
Por qué hablamos entonces de un
Judaísmo Liberal y Liberador, y no simplemente lo dejamos en “liberal”?
De la historia de Espartaco, el
famoso gladiador rebelde del siglo I a.e.c., aprendemos que un ser humano puede
luchar contra cualquier sistema opresor y esclavizador, y liberarse
exitosamente de su yugo, ya que el deseo de libertad está presente en el
corazón de todo ser humano. Para quienes han visto la película “The Matrix”,
Neo encarna el mismo patrón, pues la única manera en que un ser humano permita
ser nocivamente controlado por otro, es si éste primero ha asumido lo que
Frederick Nietzsche llama la “moral de esclavos”, ya que desde la perspectiva
de este filósofo alemán, quienes viven sometidos defienden la servidumbre, el
sometimiento y la obediencia absoluta a sus sometedores.
El liberado, una vez ha roto las
cadenas que le mantenían en condición de esclavo, entra en una situación que en
hebreo llamamos jofésh (que usualmente es traducido como
“libertad”). Esta palabra hebrea también nos habla de una situación en la que
la persona libre tiene ante sus ojos la condición de no tener que responder
ante nadie por sus actos…
… y esta nueva situación conlleva
por derivación una responsabilidad, es decir, la libertad no puede significar
jamás un estado de vagancia absoluta, ya que la libertad demanda una
administración sabia de esa libertad, que no implique el atropello de la vida y
la dignidad y los derechos fundamentales de otros seres humanos, así como la
destrucción irresponsable e irracional del entorno. Es en este contexto que el
rabino Nisembaum nos habla de la autonomía como acto por
excelencia del ejercicio de la libertad, y esta es la diferencia entre jofésh
y anarquía.
Pero, cómo se logra disfrutar
plenamente de la libertad? A través de la educación. Así lo señala
magistralmente Israel Rocha en su libro “Judaísmo Progresista”:
Para que el individuo sea elevado por la halajá y no
sometido, su libertad y su responsabilidad son esenciales. La una no va sin la
otra; la libertad no significa libertinaje. El principio del libre albedrío
ligado a la responsabilidad ya está anunciado en el Deuteronomio (30:15): “Mira,
yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal”. La
libertad significa responsabilidad. La libertad no es posible sin el
conocimiento[2].
Volviendo al ejemplo de Espartaco y
Neo, la persona libre tiene ante sí diversas opciones a favor propio, pero
también existe una opción mucho más altruista, que se fundamenta en la máxima
rabínica de Hilel (que también se conoce como “La Regla de Oro”): “lo que no
quieras para ti, tampoco lo quieras para los demás”[3], o
dicho de otro modo en una lectura positiva, “lo que quieras para ti, quiérelo
también para los demás”.
Y aquí viene la esencia del Judaísmo
Liberal: quien es verdaderamente libre, se esfuerza porque las demás personas
disfruten de la misma libertad que ella está disfrutando… no basta con
autodefinirse como judío liberal, sino que es absolutamente necesario ascender
a la posición de judío liberador.
Ser judí@ liberal no es simplemente
tener una identificación halájica con la Comunidad Judía Mundial, o expresar un
estilo de vida judío más abierto y menos estricto. Ser judí@ liberal es asumir toda
una responsabilidad histórica a la vez que se hace artífice de liberación
en medio y a favor de una Humanidad oprimida, sometida y esclavizada.
[1] Agradecimiento especial a mi amigo Gabriel
Chebi, en Buenos Aires, Argentina, por este valioso aporte.
[2]ROCHA, Israel. Judaísmo progresista o liberal [en línea],
[consultado el 17 de febrero de 2013], en Internet: http://www.slideshare.net/IsraelRocha/el-judaismo-liberal
, p. 24.
[3]Shabat 31 a.
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